
El drama de las muy delgadas por naturaleza, como Ally McBeal o Calista Flockhart, es no poder engordar ni con maratones de comida chatarra, y encima escuchar comentarios de que si son anoréxicas, que si comen mal, que si están enfermas…
Todos comentan su aspecto con desprecio, o envidia, pero nadie les muestra comprensión o empatía, con comentarios como: “que suerte tienes, ojalá yo estuviera como tu, qué comes para estar así, dime tu secreto….”
Consejos de las de “pues a mi hija me engorda todo, hasta respirar”, nunca faltan, pero la verdad es que siendo delgada de naturaleza, casi nada o nada funciona, a la hora de engordar.
Aunque te vayas a UK o USA, y comas como bestia o cinco hot wings (o alitas y patitas de pllo frito) cada tres horas, los pocos kilitos que ganes, cuando vuelvas a una dieta más equilibrada o mediterránea, y a los nervios, se irán por arte de magia, y en un suspiro.
No hay manera, si todas las mujeres de tu familia fueron y son delgadas, es complicado que tu puedas ser diferente. De las pocas soluciones que expertos ofrecen, es el aumento artificial o exagerado de proteínas, y el trabajo personal de musculación en un gimnasio.
Si fumas, deberías saber que uno de los efectos de la nicotina, es la de inhibir la sensación de apetito. Otra causa probable de delgadez extrema no buscada, es que lleves una vida con un ritmo de locos; pero ¿puedes disminuir el ritmo y replantearte tu forma de vida?.
Hay que intentar, no agotarse ni ser muy autoexigente consigo misma. Como siempre recomiendo, ser guapa, es ante todo, ser una misma.
Vía: Muy delgada
