
Debido a una mala circulación o a una piel extremadamente clara, en nuestras mejillas y algunas zonas del rostro, se hacen visibles unas pequeñas venitas que resultan muy antiestéticas y complicadas de disimular con maquillaje.
Rememorando mis tiempos de esteticien, he recordado un pequeño truco que nos enseñaron en la academia, para este tipo de problemas, el resultado no solo disimula bien estas pequeñas venitas, sino que puede llegar a hacerlas desaparecer.
Es tan sercillo como mezclar cinco cucharaditas de glicerina con jugo de un limón y añadirle unas gotas de aceites esenciales de neroil y de rosas. Lo dejamos reposar unos minutos y con un algodón podemos ir aplicándolo, por toda la zona con venitas.
En pocos días, las venitas se irán disimulando e incluso desapareciendo en un par de semanas. Puedes aplicártelo por las mañanas y por las noches, con tan solo unas gotitas es más que suficiente. Es un remedio natural y efectivo, pruébalo no te arrepentirás.
Imagen: Agirregabiria
