
Las estrías resultan antiestéticas a la vista y son motivo de muchos complejos, se forman debido a los cambios de peso bruscos y constantes, la piel se rompe y cuando el riego sanguíneo cesa, se forman las estrías, que vienen a ser, las cicatrices de esas roturas.
Tienen tres etapas, en la primera son violáceas, debido a que aún existe riego sanguíneo y en esta etapa son más fáciles de tratar e incluso existen posibilidades de eliminarlas.
En la segunda etapa, se vuelven rosadas, aún tienen riego sanguíneo pero en menor cantidad, en esta etapa es más difícil tratarlas, ya que cuesta mucho más que la piel se regenere.
En la tercera etapa, las estrías se vuelven blanquecinas y nacaradas, ya no tienen riego sanguíneo y la piel esta cicatrizada. En esta etapa, es casi imposible tratarlas para disimularlas, existen pocos tratamientos para ellas.
Es por esto por lo que los remedios que os voy a dar, deben usarse cuando las estrías están en las dos primeras etapas.
Podemos hacer una mascarilla a base de ralladura de zanahoria y aceite de almendras, mezclamos bien hasta lograr una pasta. Aplicamos en la zona y tapamos con una gasa, hay que dejarlo actuar todo el tiempo posible.
Con la pulpa de aguacate, mezclada con limón y miel, conseguiremos tres efectos en uno, aclararemos, hidrataremos y ayudaremos a la regeneración de nuestra piel. Aplica bien la mascarilla y déjala actuar unos 15 minutos.
Recientes estudios han demostrado que la baba de caracol, es un potente regenerador de la piel, existen productos cuyo componente base es la baba de caracol y los resultados son bastante esperanzadores.
