
Con el sol nuestro rostro se marca y aparecen esas pequeñas arrugas si no hidratamos y cuidamos nuestra piel.
Hoy os vamos a presentar unas mascarillas para cada piel, que podéis hacerlas en casa.
Mascarilla para piel grasa: ¿Tu piel siempre tiene brillos por mucho que la maquilles? Pues esta macarilla te los quitará. Para realizarla solamente tendrás que mezclar en un bol una cucharada de arcilla verde que contenga té y dejar actuar en el rostro durante 10 minutos. Después retírala con agua. Notarás la diferencia.
Mascarilla purificante: Una mascarilla que le da a tu piel su color natural, purifica, y rejuvenece. Tienes que mezclar algas azules, llamadas espirulina (las puedes encontrar en herbolarios), agua y dos cucharadas de gel neutro. Extiéndela por tu cara y cuello y déjala reposar durante 10 minutos. Despúes retira con agua.
Mascarilla flash de juventud: Es un preparado ideal si vas con prisas y quieres que tu piel quede lista en 5 minutos. Solamente has de mezclar medio zumo de limón, una cucharada de bicarbonato y dos de azúcar. Extiéndela con un pincel por tu cara y deja reposar durante 5 minutos. Después quítate todo con agua. Notarás la diferencia.
Mascarilla rejuvenecedora: Su base es el aguacate, necesitamos que esté bien maduro y solamente has de mezclarlo con 4 gotas de aceite de oliva y remover hasta conseguir una pasta homogénea. Échatela por la cara y deja actuar durante 10 minutos. Después retira con agua.
¿Te has quemado con el sol?: Lo mejor es ponerte unas rodajas de tomate bien frío sobre la piel, especialmente en las mejillas, la frente y el mentón, eso sí, sin tocar los ojos. Deja actuar el tomate durante 20 minutos, lávate la cara con agua y después utiliza una buena crema hidratante.
Mascarilla de zanahoria para broncearte: Es imprescindible aplicarla antes de tomar el sol. Se mezcla el jugo de una zanahoria con la crema que utilces habitualmente para tomar el sol.
Mascarillas para lo que necesitéis, probadlas, seguro que os sorprenderán.
