Nuestra piel por ser el órgano más extenso y porque su función es la de protegernos del exterior, es la que mas sufre y la que más enemigos tiene. Como por ejemplo el sol, que no solo la broncea si no que también tiene otros efectos como la aparición de arrugas y la perdida de elasticidad.
Otro de los grandes enemigos de nuestra piel, es el humo del tabaco, ya que este tiende a resecarla, además de que contiene radicales libres que nos afectan directamente y sobretodo aparecen esas indeseables arrugas en el labio, por la acción de succionar.
La mala alimentación es algo que debemos tener en cuenta, ya que si nos alimentamos mal, eso se va a ver reflejado en nuestra piel, la cual se mostrara más envejecida y sin luminosidad. Una buena alimentación es primordial para que nuestra piel luzca joven.
Dormir poco y el estrés, son malos compañeros para nuestra piel, tras una mala noche nuestra piel, se resiente mucho y eso se nota, parece apagada y las arrugas se intensifican, por lo que hay que tener en cuenta que descansar bien es muy importante.

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