
Los codos y las rodillas, son zonas con una alta tendencia a mostrarse ásperos, cosa que nos desagrada a muchas de nosotras. Las cremas hidratantes pueden ser una solución a corto plazo.
Hidratar esas zonas es la mejor forma de mantenerlas en buen estado y aliviar esa aspereza tan incomoda. Pero no todas las cremas funcionan o no nos dan los resultados que tanto esperamos.
Aquí te dejo un truco fácil, rápido y sobretodo 100% natural, con el que notaras los cambios desde la primera aplicación. Se trata del aceite de oliva.
Untamos un algodón con un poco de aceite de oliva caliente, ten cuidado que no este muy caliente, no vayas a quemarte. Y lo aplicamos en la zona que lo requiera, cuando este bien empapado, frotamos con la piedra pómez. Te sorprenderán los resultados.
Vía: Mujer de Elite
Imagen: Securi Bath
