Siempre nos preguntamos qué maquillaje nos irá mejor, cuáles son los colores que se llevan esta temporada en sombras de ojos, cómo maquillarnos para realzar nuestros mejores rasgos, etc. Pero lo que suele pasar es que muchas veces nos olvidamos de hábitos básicos a la hora de maquillarnos (como puede ser preparar adecuadamente la piel antes de aplicar los productos).
Uno de esos rasgos fundamentales es el de aplicar polvos translúcidos para conseguir un acabado perfecto y profesional. Se aplican en tan solo unos segundos ya que su uso es muy muy fácil y con ellos conseguimos un look mucho más elaborado y libre de imperfecciones. Así que merece la pena incluirlos en tu neceser de maquillaje.
La función principal de los polvos translúcidos es la de dar un aspecto aterciopelado a la piel y, sobre todo, eliminar brillos indeseados. La verdad es que son una maravilla y con muy poco producto y una rápida pasada con la brocha tu piel parecerá mucho más limpia y uniforme.

Hay dos formas de aplicación. La primera, antes del maquillaje. Justo después de darnos la base o incluso después de la crema de día. La segunda, y la que yo te recomiendo, después de haber maquillado el rosto al completo. Estos polvos no dejan marca, como si fueran un colorete, por lo que no hay ningún inconveniente en aplicarlos al final. Además, hacen que el maquillaje dure mucho más y ayudan a fijarlo.
Son también el producto perfecto para llevar en el bolso cuando sales de fiesta y retocarte en un momento para eliminar los brillos. La mejor herramienta para aplicarlos es una brocha gordita de pelo natural. Mis favoritos son los de la marca M.A.C. porque consiguen un acabado muy natural. ¡Ojo! Asegúrate de escoger el tono más parecido a tu piel. Lo bueno de M.A.C. es que las dependientas siempre están ahí para echarte una mano y ayudarte a elegir el producto más adecuado para ti.
Imagen 1: Iris Belleza
Imagen 2: Solostocks
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