
¿No os ha pasado nunca que por muchos tipos de rímel que uséis, nunca conseguís las pestañas tan largas como esperáis? Bien si esto os ocurre no tenéis que seguir gastando grandes cantidades de dinero en probar todos los rímel que se anuncian.
Tengo un truco casero perfecto para este problema. Conseguirás unas pestañas larguísimas y sobretodo muy naturales. Lo mejor de todo es que podrás usar tu mascara de pestañas habitual sin ningún problema y con mejores resultados.
Antes de aplicarte el rímel, ponte un poco de vaselina convencional en las pestañas, e inmediatamente después ponte tu rímel de siempre. Notarás la diferencia al momento, pestañas kilométricas, sensuales y sedosas.
Y lo mejor de todo es que puedes usarlo cuantas veces quieras o necesites. No solo notaras la diferencia en tus pestañas, sino también en tu bolsillo, que en estos tiempos de crisis todo vale y un pequeño ahorro se nota a la larga.
Imagen: 3 pasitos





















