
El Thermage, es de lo más avanzado en antienvejecimiento. Funciona por un emisor de radiofrecuencia y el efecto frio-calor-frio de la misma provoca la contracción del tejido y remodelación del colágeno y la elastina. Provocando un efecto “lifting” natural, de forma no invasiva.
También funciona con el acné, al actuar en las glándulas sebáceas y mejora considerablemente la flacidez del rostro o leves signos de envejecimiento. Se puede aplicar en barrigas flácidas, y actua contra la celulitis de forma espectacular. Pero no es recomendable para manchas o arrugas muy profundas en la piel.
No requiere anestesia ni preparación previa. Durante todo el tratamiento se utiliza un gel que protege la superficie de la piel, y los cabezales de la máquina de radiofrecuencias, son descartables.
Las sesiones duran de una a dos horas, y los resultados aproximadamente dos años.
Este tratamiento puede realizarse en mujeres como en hombres entre 30 a 55 años dependiendo de la piel, o de más edad con una cirugía plástica anterior.
No es un tratamiento doloroso, el paciente sólo siente una sensación de calor en su piel, no deja marcas ni enrrojecimiento, permitiéndole al paciente retomar de inmediato su actividad.
Debe aplicarse sólo por cirujanos y dermatólogos profesionales y autorizados para ello.
En definitiva, no existe una única solución para borrar el paso del tiempo sobre nuestra piel, pero con el avance de la tecnología, gracias a la combinación de varias técnicas podemos lograr mejoras y efectos cada vez más visibles.
Vía: SkinCentral