¿Sabías que en Instagram hay más de 50 millones de fotos etiquetadas con la palabra “selfie”? Sin duda esta forma de autoretratarnos se ha convertido en toda un boom en este último año.
Coge tu móvil, alarga tu mano y atrévete a autofotografiarte. Si hace 10 años, nos dicen que esto iba a ser un fenómeno de masas, no nos lo hubiéramos creído. Entonces ver a alguien haciéndose una autofoto era algo artificial típico de macarras o de gente que solo se quería así misma.
Ahora mismo los selfies son protagonistas de momentos que creemos únicos, y aunque muchos lo critican… ¿Quién no se ha hecho uno?

Así que hoy os voy a hablar de selfies y de cómo maquillarnos para estar perfectas en ese momento, aunque ya sabemos que los filtros hacen milagros, no nos podemos olvidar de estar perfectas para esa super mega foto.
Cómo maquillarte para estar perfecta en un selfie
- Prepara tu piel con una buena prebase que te corrija las imperfecciones de la piel (porque hay filtros que no quitan estas imperfecciones y tampoco queremos parecer muñecas de porcelana). Intenta que esta prebase sea matificante y huye de los brillos.
- Adiós a las ojeras. Ten en cuenta que depende de cómo pongamos nuestra cara, podemos parecer osos panda y ese no es el objetivo. Los correctores fluidos o en crema, serán tus mejores aliados. Recuerda eso están los correctores, fluidos o en crema. Mézclalos siempre con tu base de maquillaje para que ofrezcan una mayor cobertura.
- Tus cejas, las protagonistas. Ayúdate de un lápiz para rellenar esos huecos donde falta pelo, péinalas y haz que cobren todo el protagonismo que merecen.
- Iluminador para dar un efecto de buena cara. Si lo utilizamos correctamente reflejará mucho mejor la luz en nuestra cara. Recuerda aplicarlo alrededor de los ojos, en la parte superior de la ceja, en los pómulos y en el tabique de la nariz.
- Adiós a los brillos. No te olvides de utilizar polvos traslúcidos que matifiquen un poco tu piel. De esta forma crearemos esas sensación de uniformidad en nuestra piel.
- Eyeliner, un must. No te olvides de utilizar el eyeliner en la parte superior de tus pestañas para marcarlas bien, y después aplicar una buena capa de máscara de pestañas (o dos) para intensificar la mirada, que será la protagonista de nuestro selfie.
- Un toque de color con el colorete. El blush ha de resaltar tus pómulos pero sin parecer Heidi. Basta con que apliques unos pequeños toques para hacer que tus mejillas parezcan más jugosas.
- El toque final, tus labios.. Para que no se pierdan con tu cara, dales un toque de color con un buen rojo, rosado o granate. Quedarán perfectos para tu selfie.
Recuerda siempre que se trata de hacer un maquillaje natural donde lo esencial es que el maquillaje que te apliques no parezca sobrecargado o artificial. Has de ser siempre y en todo momento tú misma.
Ahora ya no tienes excusa para deslumbrar con tu selfie.