El vino, si lo tomamos en su justa medida mejora nuestra salud y nos reduce el riesgo de padecer enfermedades. Además, con su fruto, la uva, podemos hacer todo tipo de productos de belleza y tratamientos como la vinoterapia, donde utilizamos el vino, la uva y todo lo que rodea a este fruto como la vid, los sarmientos, o las pepitas, para realizar tratamientos cosméticos, bien en cabinas donde utilizamos la materia prima prácticamente sin tratar, o bien tras procesar todos los elementos y elaborar con ellos productos de belleza.
El vino está tan de moda en la cosmética porque contiene polifenoles, unas moléculas que tienen hasta 50 veces más de acción antioxidante que la vitamina E y 30 veces más que la vitamina C.
Estos polifenoles nos ayudan a luchar contra los radicales libres del oxígeno (RLO), que causan el envejecimiento de nuestra piel, y nos ayuda a difuminar las arrugas, dándonos elasticidad, juventud y firmeza a la piel, hidrata la piel, favorece la microcirculación y tonifica nuestros músculos.
Además de los polifenoles, beber vino es sano, muy sano, y por eso hoy os quiero hablar de un último descubrimiento que viene pisando fuerte si lo tomas bien fresquito este verano.
Viña Esmeralda, de Bodegas Torres, se sofisticación su nueva botella exclusiva Vilafranca del Penedès, este mes de junio de 2015. Una botella en forma de gota, que evoca la delicadeza y frescura de este conocido vino blanco que toma su nombre del color esmeralda del Mediterráneo.
Es un vino de lo más femenino ya que las variedades de uva moscatel y gewürztraminer le dan una delicadeza y un aroma excepcional, intenso y floral, que recuerda el tilo y la miel de acacia,con notas de fruta fresca y tropical. En boca notamos que es sensual y sedoso, y un pelín ácido.
¿Sueles tomar vino? ¿Eres más de tinto o de blanco?