Ahora que llega el veranito, y los aumentos de pecho o implantes de silicona crecen, para presumir con el bikini, varios países alertan sobre unas prótesis mamarias defectuosas que deben retirarse de manera urgente, de circulación.
Se llaman Poly Implant Prothése (PIP) y las autoridades sanitarias de Francia o España, ya avisaron sobre el alto índice de “explosiones” y roturas, que han provocado. En nuestro país, la empresa que las distribuía a los centros de operaciones estéticas ya paró de hacerlo, concretamente en diciembre del año pasado. Sin embargo, ya se habrían puesto antes de esa fecha, cientos de ellas.
Sanidad recomienda no preocuparse ni dramatizar, no suponen problemas graves para la salud de las pacientes que desgraciadamente, se las hayan puesto y las tengan. Sólo producen ligeras inflamaciones locales, y eso sí, deben ser ser sustituidas por otras nuevas cuanto antes.
El problema es que fueron fabricadas con un gel de silicona “diferente” al que está autorizado. Por eso recomiendan a las operadas de pecho una mamografía, una tomografía axial computarizada o la resonancia magnética nuclear con el fin de comprobar que no haya rotura.
Los síntomas de rotura son: bultos, distorsión de la forma, disminución del tamaño, asimetría o dolor en el busto.
Si se confirma, tendrías que avisar ugente a tu médico con el fin de comprobar el estado de la prótesis. Además de asegurarse de si son portadoras o no, de este tipo de implante, a través del informe clínico de la intervención, o poniéndos en contacto con el centro de cirugía estética al que se acudió.
Ya hay varios lugares donde acudir para las afectadas como esta página web, un blog y los ministerios de salud de cada país.
