Los fisiobalones o las pelotas de estabilidad son la última moda del fitness, y no hay gimnasio o centro de pilates o yoga que no tenga una. Antiguamente se usaban sólo para rehabilitación traumatológica o ejercicios de kinesiología, pero hoy son un excelente aliado para mantenerse en forma.
En realidad es una pelota gigante, no hay mucho secreto. Es ligera y barata, por tanto ideal para comparla y tenerla, para poder ejercitarnos en casa. Obviamente los fisiobalones son de varios tamaños, dependiendo la altura de la persona y el ejercicio a realizar.
Hay pelotas de dieciocho a treinta pulgadas, y son hinchables. Se colocan entre muslos y piernas cuando queremos endurecer estas zonas. Porque la resistencia o fuerza generada en el equilibrio de mantenerla en su sitio, ayuda a que el ejercicio sea más efectivo, favoreciendo el tono muscular.
También se pueden usar para hacer flexiones y trabajar los músculos abdominales, o que resulten menos aburridos los imprescindibles ejercicios de elongación y flexiblidad (estiramientos musculares). Además trabajan los músculos de apoyo de la columna y la parte más baja de la espalda.
Las pelotas aprovechan al máximo nuestra fuerza y equilibrio. Parece un asunto menor, pero la estabilidad influye y mucho a la hora de producir la cantidad de fuerza necesaria para cada ejercicio.