La exfoliacioón corporal es esencial si queremos que nuestra piel luzca saludable y radiante. Para hacerla de manera correcta y notar los resultados que la exfoliación provoca en nuestra piel, es esencial que la realices una vez a la semana, a mi me gusta aprovechar en el fin de semana que es cuando tengo más tiempo.
Con la exfoliación, conseguiremos remover la capa superior de células muertas de nuestra epidermis, para tener así una piel más suave y con menos arrugas. Es fundamental que elijas el momento perfecto de la ducha para hacerla, mojar la piel y aplicar el exfoliante que utilices en todo tu cuerpo siempre con masajes circulares, empezando desde los tobillos hasta el cuello y sin parar de masajear.
Después de la exfoliación, una vez que hayas salido de la ducha, no te olvides de aplicarte tu crema hidratante habitual para tener la piel aún más suave.
Para mejorar la exfoliación de la piel y hacerla más sencilla, desde hace un mes estoy empezando a utilizar Clarisonic. Para todas aquellas que no lo conozcáis, se trata de un cepillo de alta frecuencia, resistente al agua y de movimiento oscilante que limpia y exfolia suavemente la piel sin dañarla, gracias a que usa vibraciones suaves ultrasónicas que ayudan a limpiar los poros de la piel para quitar la suciedad, el sebo y el maquillaje. (Ya que se puede utilizar tanto para el rostro como para el resto del cuerpo).
Dispone de tres cepillos desmontables. Uno para el rostro, otro para la piel sensible y otro para el cuerpo.

Para utilizarlo en el cuerpo, solo tienes que ajustar la cabeza específica para la exfoliación corporal (que es de color gris), humedecer la piel y la cabeza del cepillo Clarisonic con agua tibia, agitar la cabeza del cepillo para quitar el exceso de agua, y aplicar una cantidad generosa de tu exfoliante habitual.
Aplica el cepillo Clarisonic contra la piel y presiona el botón de encendido para encender el dispositivo. Poco a poco y de forma suave y lenta, ve pasando el cepillo con movimientos circulares sobre la piel, incidiendo sobre todo en los hombros, el cuello, la espalda, el escote, los brazos y las rodillas. Después, enjuaga tu piel y limpia la cabeza del cepillo con agua tibia cuando hayas terminado de exfoliar tu piel.
3 exfoliantes caseros para exfoliar tu cuerpo

- Exfoliante de azúcar y canela: Para prepararlo necesitas 1 taza de azúcar, ¼ taza de azúcar moreno, una cucharada de canela, una taza de aceite de oliva virgen extra y 10 gotas de aceite esencial de canela. Mezcla todos los ingredientes en un bol, hasta que queden de manera homogénea.
- Exfoliante relajante de azúcar y romero: Para prepararlo necesitarás 2 tazas de azúcar, 1 taza de aceite de coco, 10 gotas de aceite esencial de romero y 3 bolsas de té verde. Abre las bolsitas de té y reserva. En un bol mezcla el azúcar, las hojas de té y las gotas de aceite esencial de romero. Mezcla todo y ve agregando el aceite de coco sin parar de remover hasta que toda la mezcla quede impregnada por el aceite de coco.
- Exfoliante de té verde: Para prepararlo necesitarás 1 ½ taza de azúcar blanca, 2 cucharadas de polvo de té verde (tritura unas hojas de té verde), 2 bolsas de té verde, una taza de aceite de oliva virgen extra. Abre las bolsas de té verde y vacíalas. En un bol pon el azúcar blanco, el polvo de té verde y las hojas de té verde. Mezcla todo hasta que el polvo del té se incorpore con el azúcar. A continuación ve añadiendo poco a poco el aceite de oliva virgen extra y remueve hasta que la mezcla quede cubierta de aceite.
¿Qué otros exfoliantes corporales te sueles hacer?
