Los ojos, los eternos protagonistas de nuestro maquillaje junto a nuestros labios. Son los que nos dan expresividad, los que muestran cómo nos sentimos y los que deciden qué hacernos en nuestro rostro. De día solemos optar por un maquillaje de lo más natural con un maquillaje de ojos sencillo, pero… ¿Y por la noche? Mi apuesta fija es el “smokey eyes” una tendencia que nunca falla y que siempre queda perfecta.
Cómo hacer el smokey eyes perfecto
- Prepara la piel. Para ello, aplica el corrector justo debajo de los ojos donde tenemos las ojeras. Hazlo de forma que se alise la zona de las arrugas. De esta forma, prepararás la zona para aplicar después la sombra.
- Pon sobre la zona un poco de polvo traslúcido. Aplícalo tanto en los párpados superiores como en los inferiores.
- Delinea el ojo con un lápiz negro o marrón de forma que crees una línea que esté bien pegada al borde de las pestañas del párpado superior. Para que quede perfecta, no hagas la línea muy ancha, porque difuminada quedará mucho mejor.
- Difumina con la ayuda de un aplicador en esponja o en pincel, y esparce poco a poco el color hasta que las líneas se difuminen.
Cómo aplicar las sombras para ese efecto smokey eyes
- Para las sombras oscuras. Aplica una sompra oscura en los bordes de la línea del delineador. (Irán bien, colores como el marrón o el negro). Aplica la sombra desde la zona del arco del ojo hasta la parte de la base. No uses mucho color porque la sombra oscura pigmenta bastante.
- Para las sombras claras. Aplica la sombra clara en el párpado superior, cerca de las cejas de forma que de un punto de luz.
- En la zona del lagrimal, aplica colores con un toque de brillo como el dorado o el plata.
- No te olvides del eyeliner, siguiendo la línea de las pestañas inferiores y superiores para que le de expresividad a tu mirada.
- Después, riza tus pestañas y aplica dos capas de máscara de pestañas.
Recuerda que menos siempre es más, y que el smokey eyes queda perfecto cuando no nos excedemos demasiado con el maquillaje, ya que sino, podemos conseguir el efecto contrario.